
En ese sentido, la decisión corporativa fue la revisión de los contratos de servicio de proveedores externos dedicados al manejo de desechos industriales y rescindir la relación en las empresas que no se adaptaran a los nuevos lineamientos de la organización, apoyando la sustitución de éstos con proveedores con mayor experiencia, músculo y capacidades técnicas, que contribuirán a generar mayor empleo en la región.
Las comunidades en las cuales opera Snacks América Latina serán beneficiadas en dos direcciones: se generarán plazas de trabajo como resultado de la necesaria contratación de mano de obra dedicada a soportar procesos de molienda de plásticos y transporte efectivo de desechos vegetales y animales a los vertederos sanitarios autorizadas, previendo la posibilidad de proyectos de desarrollo de reciclaje y se logrará un manejo de desechos industriales con estándares más elevados de cuidado y responsabilidad ambiental.
Se trata de una decisión corporativa que se tomó en procura del mayor bienestar de las comunidades en las cuales operamos, con responsabilidad ambiental y conciencia del impacto laboral, razón por la cual se involucrará a empresas especializadas debidamente autorizadas por el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, de cara a generar nuevas soluciones en la cadena de valor de la compañía.
De esa manera, Snacks América Latina contribuye a asegurar la sostenibilidad operativa, logística y financiera de la organización en Venezuela, además de apoyar el desarrollo sostenible de las comunidades en las cuales opera y de Venezuela, país en el que la organización espera seguir realizando las inversiones necesarias para operar con los mayores estándares de calidad y responsabilidad.
La planta de Santa Cruz de Aragua de Snacks América Latina, la compañía de pasapalos de Empresas Polar y Frito Lay International, arrancó sus actividades productivas en el año 2001.
(El Carabobeño)