El Banco de Costa Rica reconoce debilidades de control interno y alto riesgo en sostenibilidad

Fachada de edificio de arquitectura moderna, imagen ilustrativa sobre gobernanza y gestión de riesgos bancarios

El Banco de Costa Rica (BCR) reconoce en su propia documentación pública debilidades técnicas y de control interno en su sociedad administradora de fondos de inversión, BCR SAFI, mientras sus evaluaciones dirigidas de riesgos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) registraron tres riesgos de nivel alto durante 2025. Los hallazgos, incluidos en el Informe Anual de Gestión Integral de Riesgos 2025, plantean preguntas sobre el alcance de las medidas correctivas y la transparencia de su seguimiento.

Tres riesgos ESG clasificados como altos

En dos evaluaciones dirigidas, el banco identificó nueve riesgos ESG: tres altos (33%), cuatro medios (45%) y dos bajos (22%). El documento no permite identificar públicamente a qué operaciones o actividades corresponden específicamente los tres riesgos altos ni el estado individual de su mitigación.

El mismo informe consigna, en un grupo diferente de evaluaciones de proyectos, negocios y contrataciones, 31 riesgos ESG clasificados como bajos. Por lo tanto, los tres riesgos altos no describen la totalidad de la exposición ESG del banco, sino el resultado de las dos evaluaciones dirigidas citadas.

Entre las acciones señaladas por el BCR figuran la incorporación de una lista de exclusión de actividades no elegibles para financiamiento o inversión, ajustes a sus catálogos de riesgo y una consultoría apoyada por la Agencia Francesa de Desarrollo para la implementación de los requisitos regulatorios ESG.

BCR SAFI: problemas que el banco denomina estructurales

El capítulo dedicado a BCR SAFI admite que sus desafíos exceden el cumplimiento regulatorio y alcanzan la propia estructura de gestión. Señala trabajos durante 2025 para subsanar debilidades técnicas y de control interno, reducir riesgos asociados a procesos manuales, mejorar la respuesta ante alertas y reforzar la gestión de ciberseguridad.

El documento también menciona como objetivos fortalecer la independencia del área de riesgos, aumentar la calidad y periodicidad de los informes y consolidar la función de cumplimiento normativo frente a las exigencias de la Superintendencia General de Valores (SUGEVAL).

Que el banco identifique estos problemas constituye un paso de transparencia. Pero el informe no establece, con indicadores de resultado comparables para cada deficiencia, hasta qué punto los controles ya demostraron ser efectivos.

El Banco de Costa Rica informó que durante 2025 destinó ₡71.760 millones a proyectos de mitigación y adaptación al cambio climático, una cifra que presenta como evidencia de su compromiso con las finanzas sostenibles. Sin embargo, el monto, considerado de manera aislada, ofrece una visión limitada del alcance de esa estrategia. La información difundida no permite establecer con claridad qué proporción representa sobre la cartera crediticia total, cuánto corresponde a financiamiento nuevo ni cuáles fueron los resultados ambientales efectivamente alcanzados. Sin estos indicadores, resulta difícil determinar si el crecimiento de las finanzas sostenibles refleja una transformación significativa del negocio bancario.

Entre sus logros de sostenibilidad, el Banco de Costa Rica destaca su participación en la implementación del sistema de pago electrónico en 1.356 autobuses del Gran Área Metropolitana. Aunque la iniciativa representa un avance en la modernización del transporte público, su presentación como contribución a la movilidad sostenible plantea interrogantes sobre los criterios utilizados para evaluar su impacto ambiental. La digitalización de los pagos no implica, por sí misma, una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, una mejora en la eficiencia energética de las unidades ni un aumento en el uso del transporte colectivo.

El BCR pierde terreno en reputación ESG

El desempeño reputacional del Banco de Costa Rica muestra señales negativas. Según el monitor Merco Responsabilidad ESG, la entidad retrocedió cinco posiciones entre 2025 y 2026, pasando del puesto 21 al 26 entre las empresas evaluadas en Costa Rica. Su puntuación también cayó de 6.859 a 6.646 puntos.

El resultado revela dificultades para consolidar su posicionamiento como una institución referente en sostenibilidad y buen gobierno corporativo. En el sector financiero, el BCR quedó por detrás de BAC, Banco Nacional y Banco Popular, que ocuparon las posiciones 1, 14 y 17 del ranking general, respectivamente.

La investigación sobre el Parque Empresarial del Pacífico

El escrutinio sobre la gobernanza de BCR SAFI tiene un antecedente concreto. Según un comunicado institucional del BCR, la Junta Directiva de la sociedad presentó en agosto de 2024 una denuncia ante el Ministerio Público vinculada con la adquisición del Parque Empresarial del Pacífico. En diciembre de 2025, el banco informó sobre diligencias de las autoridades para recopilar información relacionada con adquisiciones de propiedades.

En abril de 2026, el BCR aseguró públicamente que había implementado recomendaciones formuladas en el marco de una investigación legislativa sobre esa operación. Esa afirmación institucional debe diferenciarse de una verificación independiente sobre la eficacia de cada medida y de la situación judicial de los hechos investigados. La existencia de investigaciones no implica por sí misma una determinación de responsabilidad.

Las preguntas que siguen abiertas

ComunicarSe remitió el 12 de octubre de 2026 una consulta periodística al BCR para solicitar la identificación y mitigación de los tres riesgos ESG altos, los avances concretos en las correcciones de BCR SAFI, el fortalecimiento de controles y supervisión, y el estado de los procedimientos vinculados con el Parque Empresarial del Pacífico. Al cierre de esta edición no se había recibido respuesta a esa consulta.

La pregunta de fondo no es si el banco reconoce riesgos —algo esperable en cualquier entidad financiera—, sino cómo demuestra que las debilidades detectadas se están corrigiendo y qué información ofrece para que clientes, inversionistas y ciudadanía puedan comprobarlo.