BASF dejará de adquirir productos que no estén bajo sus nuevos parámetros de sustentabilidad

15.09.2014 | Europa

La alemana BASF está a punto de concluir un proceso de revisión de su estrategia de sustentabilidad asociada al negocio que tuvo una duración de tres años y que influirá en los próximos cambios es su política de adquisiciones de nuevos productos. La empresa ha clasificado más de 50 mil insumos de todo el mundo que utiliza para su producción de acuerdo a su contribución a la sustentabilidad. Aquellos que no estén bajo los nuevos parámetros y queden "cuestionados" podrían dejar de ser adquiridos por BASF.


Los productos que no cumplan con criterios económicos, sociales y ambientales, tales como la incidencia en el cambio climático o uso racional del agua serán puestos dentro de un plan de mejora o directamente descontinuados, adelantó Dirk Voeste, Jefe de Estrategia de Sostenibilidad de BASF.

Cualquier posible objetivo de adquisición de una nueva empresa será examinado a partir de esta nueva visión de sostenibilidad como parte del proceso de selección.

BASF realizará una evaluación de los casi 50.000 productos que utiliza en su operación en los cinco continentes y que implican fondos por 200 millones de euros de ventas anuales totales para analizar sus componentes de sostenibilidad.

Los clientes de BASF sienten la presión de los consumidores y solicitan cada vez más productos químicos biodegradables, no tóxicos y que conlleven reducción de emisiones.

El fabricante de químicos encontró que el 22 % de sus aplicaciones de productos, medidas por ventas, están en una categoría superior, a la que define con una “contribución sustancial a la sostenibilidad”. Un 73 % cumple con los estándares del mercado. Las dos últimas categorías, denominadas "transicionistas" y "cuestionados", representan un 4,5 % y 0,5 %, respectivamente.

Ya ha completado la evaluación del 80% de los productos y espera terminar el proyecto antes de fin de año. La empresa se fijó objetivos para incrementar el uso de los productos químicos ubicados en la máxima categoría a la que llama "aceleradores".

Una aplicación que BASF identificó como "desafío" es el uso de sustancias polifluoradas como barrera grasa para el recubrimiento de papel en las cajas de cereales, que por diversas razones causaba preocupaciones ambientales. La compañía inició un proyecto de investigación y encontró una alternativa llamada "Epotal", un recubrimiento de papel no tóxico y además reciclable.

La nueva política de BASF ha impulsado a que empresas como Clariant AG y a otros fabricantes químicos europeos estén produciendo aditivos, ingredientes y materiales donde el escrutinio en sostenibilidad está en la misma categoría que otros principios clave de la empresa como el aumento de la rentabilidad y el fomento de la innovación. En Royal DSM NV, por ejemplo, la sostenibilidad está ahora vinculada a los bonos de sus ejecutivos.