El desarrollo sostenible será estratégico

27.07.2011 | Europa

Orange España ha puesto en marcha su primer Plan Director de Responsabilidad Social Corporativa 2008-2011, un documento aprobado por el comité de dirección que recoge todas las actuaciones que quiere realizar el operador de móviles en los próximos cuatro años dentro de su objetivo de contribuir al desarrollo sostenible. El Plan Director plantea 18 grandes desafíos que afectan a la relación de Orange España con clientes, proveedores, empleados, sociedad y medio ambiente. En una primera fase, se centrará en cuatro grandes áreas: mejora de la calidad del servicio, medio ambiente, accesibilidad de productos y servicios y uso responsable de las tecnologías e impulso y difusión de la RSC. Cada área cuenta con compromisos e iniciativas concretas para lograr los objetivos.


 

El programa es coherente con los principios que rigen la actuación (creatividad, dinamismo, cercanía, honestidad y sencillez) y los valores (confianza, innovación y responsabilidad) de Orange, resultado de la suma de marcas como Amena, Auna y eresMas. "Estas compañías realizaban distintas actuaciones de RSC, pero no era suficiente. Había que cambiar la filosofía, estableciendo un plan de acción, con nuevas iniciativas, para ser coherentes con el papel que queremos jugar como empresa de telecomunicaciones", asegura Fernando Ballestero, secretario general y miembro del comité de dirección, del que depende la política sostenible.
La filial de France Télécom ha dado un carácter estratégico a su política de RSC, creando una estructura organizativa que cuenta con el compromiso del consejo de administración, el comité de dirección y todas las áreas de negocio. "Nos permite responder a las expectativas que clientes, proveedores, empleados y sociedad esperan de una compañía del sector. En la medida en que mejoremos las relaciones con los distintos actores estaremos asegurando la durabilidad y la sostenibilidad del grupo", señala Jesús Guijarro, director de Responsabilidad Social Corporativa.
El Plan Director plantea 18 grandes desafíos que afectan a la relación de Orange España con clientes, proveedores, empleados, sociedad y medio ambiente. En una primera fase, se centrará en cuatro grandes áreas: mejora de la calidad del servicio, medio ambiente, accesibilidad de productos y servicios y uso responsable de las tecnologías e impulso y difusión de la RSC. Cada área cuenta con compromisos e iniciativas concretas para lograr los objetivos.
Un ejemplo es el aspecto medioambiental, donde se incluyen medidas como incrementar el porcentaje de compartición de antenas con otros operadores, reducir un 20% su consumo energético, utilizar al máximo los emplazamientos para todas las tecnologías disponibles y potenciar la colaboración de los clientes. "Tenemos un papel importante a la hora de que ahorren energía, proponiéndoles servicios como la videoconferencia para que reduzcan su gasto y contribuyan a frenar el cambio climático", dice Guijarro. 
  
Junto a ellos, el compromiso de proveedores y empleados. A los primeros les exigirá el cumplimiento de criterios sociales y medioambientales para seguir colaborando con Orange. En el caso de los empleados, se ha marcado como meta la implicación total de la plantilla en este proyecto. "Todo debe empezar desde dentro, creérnoslo nosotros, sino no podremos ponerlo en práctica", afirman. 
  
Los objetivos, según Ballestero, se revisarán anualmente para comprobar su cumplimiento y añadir nuevos compromisos, al tiempo que los comunicará a los grupos de interés en forma de memoria o informe, "porque nos hemos comprometido a rendir cuentas y nos servirá como herramienta de diálogo".
(Fuente: Expansión / Ecodes)

El programa es coherente con los principios que rigen la actuación (creatividad, dinamismo, cercanía, honestidad y sencillez) y los valores (confianza, innovación y responsabilidad) de Orange, resultado de la suma de marcas como Amena, Auna y eresMas. "Estas compañías realizaban distintas actuaciones de RSC, pero no era suficiente. Había que cambiar la filosofía, estableciendo un plan de acción, con nuevas iniciativas, para ser coherentes con el papel que queremos jugar como empresa de telecomunicaciones", asegura Fernando Ballestero, secretario general y miembro del comité de dirección, del que depende la política sostenible.

La filial de France Télécom ha dado un carácter estratégico a su política de RSC, creando una estructura organizativa que cuenta con el compromiso del consejo de administración, el comité de dirección y todas las áreas de negocio. "Nos permite responder a las expectativas que clientes, proveedores, empleados y sociedad esperan de una compañía del sector. En la medida en que mejoremos las relaciones con los distintos actores estaremos asegurando la durabilidad y la sostenibilidad del grupo", señala Jesús Guijarro, director de Responsabilidad Social Corporativa.
El Plan Director plantea 18 grandes desafíos que afectan a la relación de Orange España con clientes, proveedores, empleados, sociedad y medio ambiente. En una primera fase, se centrará en cuatro grandes áreas: mejora de la calidad del servicio, medio ambiente, accesibilidad de productos y servicios y uso responsable de las tecnologías e impulso y difusión de la RSC. Cada área cuenta con compromisos e iniciativas concretas para lograr los objetivos.
Un ejemplo es el aspecto medioambiental, donde se incluyen medidas como incrementar el porcentaje de compartición de antenas con otros operadores, reducir un 20% su consumo energético, utilizar al máximo los emplazamientos para todas las tecnologías disponibles y potenciar la colaboración de los clientes. "

Tenemos un papel importante a la hora de que ahorren energía, proponiéndoles servicios como la videoconferencia para que reduzcan su gasto y contribuyan a frenar el cambio climático", dice Guijarro.   Junto a ellos, el compromiso de proveedores y empleados. A los primeros les exigirá el cumplimiento de criterios sociales y medioambientales para seguir colaborando con Orange. En el caso de los empleados, se ha marcado como meta la implicación total de la plantilla en este proyecto. "Todo debe empezar desde dentro, creérnoslo nosotros, sino no podremos ponerlo en práctica", afirman.   Los objetivos, según Ballestero, se revisarán anualmente para comprobar su cumplimiento y añadir nuevos compromisos, al tiempo que los comunicará a los grupos de interés en forma de memoria o informe, "porque nos hemos comprometido a rendir cuentas y nos servirá como herramienta de diálogo".
(Fuente: Expansión / Ecodes)