El trabajo de 400 voluntarios permitió estimular el aprendizaje en jóvenes de bajos recursos

10.09.2013 | Contratapa

En 2012 participaron 400 empleados voluntarios de las Compañías  3M, Dupont, PwC, HP, P&G, Directv, Mercado Libre, Kimberly-Clark, DOW y  Deloitte en el Programa “Invertir Vale la Pena” de la Fundación Caminando Juntos. Se dictaron 17 cursos a alumnos de bajos recursos económicos, que cursan el último año en distintas instituciones educativas de nivel medio, técnico o de oficios, para desempeñarse en áreas esenciales como liderazgo, emprendimiento, finanzas personales, comprensión del mundo empresarial y recursos humanos.


El Programa “Invertir Vale la Pena” de la Fundación Caminando Juntos se fundamenta en la metodología del “aprender conociendo” y “aprender haciendo”, lo que significa “que se espera que los jóvenes sean constructores activos en el proceso de aprendizaje”, afirma Luis Bullrich, director de la Fundación Caminando Juntos. 

“El empleado voluntario tiene un rol de asesor que propone, guía y asesora a los jóvenes, estimulando el desarrollo de aptitudes, actitudes y estructuras de pensamiento, así como la adquisición de conceptos y experiencias”, afirma Magdalena Laffaye, coordinadora del Programa. 

El programa consiste en un curso de 12 clases (duración 12 semanas), que imparten los mismos empleados de la empresa en sus oficinas durante 2 horas.  Algunos de los temas que se abordan durante el mismo son: Pensando en el Futuro. Metas y desarrollo de un Plan Financiero, Ahorro y Presupuesto; Negocio. Riesgo, utilidad; el valor futuro del dinero; Liderazgo y Voluntariado; Ética y Responsabilidad Social Empresaria. 

“Como voluntarios tenemos la misión de facilitar a los alumnos herramientas que les puedan servir en el desarrollo de sus carreras profesionales, pero ante todo compartir con ellos los beneficios de la educación, de la formación del deseo de superación, enseñarles que cuando uno se fija objetivos y un método todo es posible”, destaca Jorge Prats Vouto, de la empresa  Deloitte. El WBCSD aumenta la presión sobre la gestión responsable del agua