El valor de la Innovación en TI para el crecimiento sostenible de los países

30.06.2011 | Destacadas

Ya en 1987, la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de la ONU, preocupada por las consecuencias que estaban teniendo el crecimiento económico y la actividad humana sobre los recursos naturales y el medio ambiente, urgió sobre la necesidad de conseguir un modelo de crecimiento más sostenible. Hoy resulta todavía más evidente que ya no se puede mantener un modelo de crecimiento económico como el actual, que basa sus incrementos de productividad en la sobreexplotación de recursos y que, lógicamente, está provocando un agotamiento y deterioro de los recursos naturales, así como mayores desigualdades sociales. Los gobiernos, las empresas y, en general, todos los agentes económicos, debemos apostar por un nuevo modelo de crecimiento basado en la tecnología y la innovación como palanca para incrementos de la productividad y la competitividad.


 

Además, hoy sabemos que las condiciones climáticas crearán graves problemas para vastas poblaciones del planeta. Asimismo, la tasa de envejecimiento de las personas seguirá aumentando y con ello el gasto en salud. La demanda de servicios basados en redes tendrá aumentos exponenciales. Los problemas de seguridad y de desplazamiento de la gente no tendrán solución inmediata y, además, veremos cómo la contaminación de las aguas y el medioambiente no detendrán su avance hasta más allá del 2050.
No hay duda que el mundo seguirá “sufriendo” por culpa de su modernidad, y ante esto las compañías de TI tenemos una responsabilidad histórica de crear infraestructuras inteligentes que permitan una transformación radical en la sostenibilidad, la seguridad y la salud del planeta. 
La proliferación de equipos con cada vez mayor capacidad de procesamiento de información, de sensores y elementos de control y de alta conectividad, harán posible que las tecnologías de la información puedan dotar de inteligencia a las infraestructuras para conseguir respuestas en tiempo real, facilitar tomas de decisiones informadas, optimizar la eficiencia en la ejecución de los actuales procesos, facilitar la evolución hacia modos de trabajo más eficientes y transformar radicalmente la manera en cómo producimos.
Tanto la industria TI como los gobiernos debemos comprometernos con la innovación. El sector público juega un papel fundamental en el impulso y despliegue de infraestructuras inteligentes, y a las empresas líderes, por nuestra parte, nos corresponde la responsabilidad de mantener inversiones en actividades de I+D+i, una gestión activa y eficiente del talento, así como intensificar nuestro accionar e incorporar las mejores prácticas de gestión mundiales. 
Estamos a las puertas del bicentenario y con ello se nos abre una oportunidad única como industria para generar un cambio real y verdadero, que coloque a Argentina como Nación emergente en el camino definitivo del crecimiento sostenible y del desarrollo. Las empresas de TI pueden ayudar a lograrlo en poco tiempo, ya que por esencia somos las llamadas a crear innovación e inteligencia que hoy es lo que más requiere nuestro país como responsabilidad corporativa.

Además, hoy sabemos que las condiciones climáticas crearán graves problemas para vastas poblaciones del planeta. Asimismo, la tasa de envejecimiento de las personas seguirá aumentando y con ello el gasto en salud. La demanda de servicios basados en redes tendrá aumentos exponenciales. Los problemas de seguridad y de desplazamiento de la gente no tendrán solución inmediata y, además, veremos cómo la contaminación de las aguas y el medioambiente no detendrán su avance hasta más allá del 2050.

No hay duda que el mundo seguirá “sufriendo” por culpa de su modernidad, y ante esto las compañías de TI tenemos una responsabilidad histórica de crear infraestructuras inteligentes que permitan una transformación radical en la sostenibilidad, la seguridad y la salud del planeta. 
La proliferación de equipos con cada vez mayor capacidad de procesamiento de información, de sensores y elementos de control y de alta conectividad, harán posible que las tecnologías de la información puedan dotar de inteligencia a las infraestructuras para conseguir respuestas en tiempo real, facilitar tomas de decisiones informadas, optimizar la eficiencia en la ejecución de los actuales procesos, facilitar la evolución hacia modos de trabajo más eficientes y transformar radicalmente la manera en cómo producimos.

Tanto la industria TI como los gobiernos debemos comprometernos con la innovación. El sector público juega un papel fundamental en el impulso y despliegue de infraestructuras inteligentes, y a las empresas líderes, por nuestra parte, nos corresponde la responsabilidad de mantener inversiones en actividades de I+D+i, una gestión activa y eficiente del talento, así como intensificar nuestro accionar e incorporar las mejores prácticas de gestión mundiales. 
Estamos a las puertas del bicentenario y con ello se nos abre una oportunidad única como industria para generar un cambio real y verdadero, que coloque a Argentina como Nación emergente en el camino definitivo del crecimiento sostenible y del desarrollo. Las empresas de TI pueden ayudar a lograrlo en poco tiempo, ya que por esencia somos las llamadas a crear innovación e inteligencia que hoy es lo que más requiere nuestro país como responsabilidad corporativa.