Intentan diversificar la producción de etanol

02.09.2011 | América Latina

La Cámara de Diputados mexicana aprobó los cambios realizados a la ley de biocombustibles que preveía la producción de etanol principalmente a partir de maíz y caña de azúcar, lo que permitirá aliviar la subida de precios de estos alimentos, aunque aún deben ser ratificados por el Senado.


 

Con las modificaciones los legisladores eliminaron las referencias directas al maíz y a la caña de azúcar y establecieron que cualquier bioenergético podrá obtenerse de los productos agrícolas, sin especificar algún cultivo. Los cambios a la llamada Ley de Promoción y Desarrollo de los Bioenergéticos fueron aprobados por 354 votos a favor, 37 en contra y 10 abstenciones.
"Parte de los cambios que hicimos fue no especificar los cultivos, porque México tiene, por su diversidad geográfica, la posibilidad de incorporar diferentes especies a la producción (de etanol), y no sólo maíz y caña", declaró el diputado del Partido Revolucionario Institucional, Héctor Padilla, uno de los promotores de la reforma.
  
En uno de los artículos de la ley sólo se estipula que los bioenergéticos se obtendrán "de la biomasa proveniente de materia orgánica de las actividades agrícola, pecuaria, silvícola, acuicultura, algacultura, residuos de la pesca, domésticas, comerciales, industriales, de microorganismos y de enzimas, así como sus derivados".
Padilla se refirió a que, de ser ratificada por el Senado y promulgada por el presidente, las autoridades serán las encargadas de decidir en el futuro qué tipo de cultivo utilizar para producir etanol, aunque mencionó que podría ser del sorgo y la remolacha, además del maíz y la caña de azúcar. Además añadió que, al no mencionar cultivos específicos, se deja abierta la posibilidad de que se use cualquiera que se considere cumple con los requerimientos.
"La tecnología va avanzando y a lo mejor mañana nos pone otro cultivo enfrente", además de los que ahora se usan para hacer biocombustibles, comentó el legislador. El Ejecutivo vetó la ley que el Congreso aprobó en mayo, por considerar que era necesario establecer el uso de materias primas distintas a la caña y el maíz para producir etanol, entre otras cosas.
ENFRENTAMIENTO ENTRE ALIMENTACIÓN Y ENERGÍA
Estados Unidos y Brasil son los principales productores de etanol, aunque el primero a partir del maíz y el segundo de la caña de azúcar. Cuba, por su parte, señaló que resulta perjudicial que algunos productos agrícolas se destinen a satisfacer problemas energéticos en vez de alimentarios, lo cual podría causar que sus precios se disparen.
Según la Organización de Naciones Unidas el mercado de la bioenergía es uno de los de más rápido crecimiento, con un volumen de negocio actual de unos mil millones de dólares, aunque la producción actual de maíz de México, por ejemplo, no es suficiente para cubrir las necesidades alimentarias y de energía.
  
(EP/AP)

 

Con las modificaciones los legisladores eliminaron las referencias directas al maíz y a la caña de azúcar y establecieron que cualquier bioenergético podrá obtenerse de los productos agrícolas, sin especificar algún cultivo. Los cambios a la llamada Ley de Promoción y Desarrollo de los Bioenergéticos fueron aprobados por 354 votos a favor, 37 en contra y 10 abstenciones.

 

"Parte de los cambios que hicimos fue no especificar los cultivos, porque México tiene, por su diversidad geográfica, la posibilidad de incorporar diferentes especies a la producción (de etanol), y no sólo maíz y caña", declaró el diputado del Partido Revolucionario Institucional, Héctor Padilla, uno de los promotores de la reforma.

 

En uno de los artículos de la ley sólo se estipula que los bioenergéticos se obtendrán "de la biomasa proveniente de materia orgánica de las actividades agrícola, pecuaria, silvícola, acuicultura, algacultura, residuos de la pesca, domésticas, comerciales, industriales, de microorganismos y de enzimas, así como sus derivados".

 

Padilla se refirió a que, de ser ratificada por el Senado y promulgada por el presidente, las autoridades serán las encargadas de decidir en el futuro qué tipo de cultivo utilizar para producir etanol, aunque mencionó que podría ser del sorgo y la remolacha, además del maíz y la caña de azúcar. Además añadió que, al no mencionar cultivos específicos, se deja abierta la posibilidad de que se use cualquiera que se considere cumple con los requerimientos.

 

"La tecnología va avanzando y a lo mejor mañana nos pone otro cultivo enfrente", además de los que ahora se usan para hacer biocombustibles, comentó el legislador. El Ejecutivo vetó la ley que el Congreso aprobó en mayo, por considerar que era necesario establecer el uso de materias primas distintas a la caña y el maíz para producir etanol, entre otras cosas.

 

ENFRENTAMIENTO ENTRE ALIMENTACIÓN Y ENERGÍA

 

Estados Unidos y Brasil son los principales productores de etanol, aunque el primero a partir del maíz y el segundo de la caña de azúcar. Cuba, por su parte, señaló que resulta perjudicial que algunos productos agrícolas se destinen a satisfacer problemas energéticos en vez de alimentarios, lo cual podría causar que sus precios se disparen.

 

Según la Organización de Naciones Unidas el mercado de la bioenergía es uno de los de más rápido crecimiento, con un volumen de negocio actual de unos mil millones de dólares, aunque la producción actual de maíz de México, por ejemplo, no es suficiente para cubrir las necesidades alimentarias y de energía.

 

(EP/AP)