Las organizaciones e iniciativas sociales en la Argentina del siglo XXI

11.11.2011 | Gestión

Bajo el título Las organizaciones e iniciativas sociales en la Argentina del siglo XXI, el Posgrado en Organizaciones Sin Fines de Lucro de la Universidad de San Andrés brindó, el viernes 4 de noviembre, un seminario en el que se analizaron los desafíos del Tercer Sector hacia la próxima década. Entre los temas en discusión claves para el futuro surgieron la necesidad de sostener una agenda del tercer sector autónoma, la sustentabilidad y la tensión/complementariedad con los financiadores, la presencia del Estado en los temas sociales y la necesidad de liderazgos con capacidad de gestión.


En el marco del 15° aniversario del posgrado, participaron de un primer panel su director académico, Gabriel Berger; el investigador titular del Área Sociedad Civil y Desarrollo Social de CEDES, Mario Roitter; y el director de Centro de Management Social, Fernando Frydman. Los especialistas, docentes del posgrado, reflexionaron, en modo retrospectivo y prospectivo, acerca del papel de las organizaciones sociales en la Argentina.

La profesionalización del sector, el modelo de financiamiento, la autonomía de la agenda, la sustentabilidad, la presencia del Estado en los temas sociales y la necesidad de liderazgos ejecutivos en las ONG’s fueron algunos de los temas destacados en las exposiciones de los expertos.

Frydman recordó que “pese a los esfuerzos del día a día, el reconocimiento como sector es bastante bajo” y que existen amplias brechas entre las propias organizaciones en materia de financiamiento y profesionalización. Es por ello que el actual entorno sociopolítico obliga a pensar nuevos desafíos. Roitter sostuvo que “hasta el 2004 fue el contexto de la crisis económica quien impuso la agenda de temas del sector”, a la vez que Berger señaló “la presencia de un marcado protagonismo del Gobierno nacional en simultáneo con la pérdida de espacio de las ONG’s genera también la necesidad de reflexionar sobre los roles y complementariedades que deben desarrollarse entre las organizaciones de la sociedad civil y otros actores sociales”.

En un segundo turno, egresados del Posgrado y actuales directores  de organizaciones del tercer sector compartieron experiencias y observaciones personales. Cecilia Barbón, de Fundación Acindar; Marcela Benítez, de Asociación Responde; Guillermina Lázzaro, de Ashoka Cono Sur; y Daniel Ryan, de Fundación Ambiente y Recursos Naturales, conformaron la mesa de expositores.

Barbón propuso como desafío de las ONGs con fondos propios “volver a pensar en la subsidiariedad y el rol de las distintos tipos de ONGs en la cadena de valor” y contrarrestar la actual “falta de confianza en la administración, la transparencia y los resultados, en definitiva de la capacidad de gestión del tercer sector”.

Benítez, a su vez, destacó el rol de las ONGs en dar visibilidad y voz a temas que aún siguen postergados, como en caso de su trabajo en apuntalar el desarrollo de las poblaciones rurales, tarea que tiene aún grandes desafíos por delante dado que son problemáticas que para la agenda pública aún están fuera incluso de ser medidos o investigados.

Por su parte, Lázzaro subrayó la necesidad en la próxima década de concentrarse en desarrollar la sucesión de liderazgos y por lo tanto la necesidad de formación de cuadros del tercer sector, tanto como participar de la mesa de discusión de las políticas públicas y no sólo cumplir el rol ejecutor. En ese sentido, señaló como uno de los principales desafíos la construcción de vínculos entre la sociedad civil, el Estado y el mundo privado.

Finalmente, Ryan se enfocó en la importancia de construir y sostener la legitimidad de las ONGs en tanto no participan en la discusión desde el lugar de la representatividad, y destacó como un logro de los últimos años el aprendizaje y la gimnasia de las ONGs en comprender y capitalizar las instancias de la participación democrática, lo que les permite intervenir desde un lugar menos ingenuo  en la discusión política. Como uno de los principales desafíos para conservar la legitimidad, puso foco en lograr el equilibrio entre la agenda propia del tercer sector y las agendas de los financiadores.