Reforzar el control de los consumidores sobre sus datos personales

05.05.2011 | Mundo

Aunque la UE ya tiene una de las normativas más estrictas del mundo para proteger la información personal, cree que es necesario actualizar su contenido para adaptarla a la evolución de las tecnologías y los modos de vida. Por ejemplo, los proveedores de servicios de internet, motores de búsqueda, etc. en posesión de datos personales tendrían que dar a conocer quién recoge esos datos y con qué fin.La estrategia también introduciría la noción de "derecho al olvido" (es decir, la posibilidad de solicitar la eliminación completa de los datos que ya hayan cumplido su propósito). Hasta el 15 de enero se puede participar en la consulta sobre la nueva estrategia.


“Cada vez es más difícil mantener la privacidad de la información personal en la era de internet y la globalización. Las compras online y el intercambio de imágenes y datos personales en redes sociales como Facebook se han convertido en parte de nuestra vida cotidiana”, dice un comunicado de la Comisión de Justicia.

Una nueva estrategia para la protección de datos aspira a garantizar que los ciudadanos sepan qué ocurre con la información que facilitan a las empresas, las administraciones públicas y las redes sociales a través de internet.

La estrategia también introduciría la noción de "derecho al olvido" (es decir, la posibilidad de solicitar la eliminación completa de los datos que ya hayan cumplido su propósito).

En la actualidad, las empresas de telecomunicaciones son las únicas obligadas a informar a los consumidores del acceso irregular a sus datos personales. La estrategia ampliaría este requisito a otros sectores, como el financiero.

Las empresas solo estarían autorizadas a transmitir información de carácter personal fuera de la UE a destinatarios situados en países con un nivel similar de protección de datos.

Los datos personales en poder de la policía y la justicia penal también estarían protegidos. Se reforzaría el papel de las autoridades nacionales de protección de datos, cuya estrecha colaboración se fomentaría para evitar los abusos.

Otro objetivo de la estrategia sería consolidar un enfoque común en toda la UE. Las divergencias entre países a la hora de hacer cumplir la normativa vigente no siempre permiten determinar con nitidez la legislación aplicable en cada caso. Ello puede dificultar los intercambios legítimos de información y constituir un obstáculo a la actividad empresarial. Con las nuevas disposiciones, las empresas multinacionales solo tendrían que atenerse a un conjunto de normas.

Hasta el 15 de enero se puede participar en la consulta sobre la nueva estrategia.