
Las obras comenzarán una vez finalicen los estudios de impacto ambiental y constarán de tres fases: terminal aeroportuaria, duplicación de la plataforma existente actualmente y pista de despegue y aterrizaje.
Los techos serán construidos con material refractario para disminuir la temperatura interior, las paredes se levantarán con elementos y pinturas que requieran baja iluminación, el agua será reciclada y la energía para iluminación provendrá de placas.
Además, los responsables afirman que el mismo proceso constructivo se hará de manera que “no afecte al frágil ecosistema de las llamadas islas encantadas“, pero no han precisado más detalles, aunque sí señalan que el ensamblaje de las distintas partes de la estructura de la terminal se realizará en Ecuador y no más lejos, para acortar transporte. (Prensa Latina).