
El Foro Económico Mundial presentó la primera edición del Chief Sustainability Officers’ Outlook, un monitor de la opinión de los directores de sostenibilidad —CSO, por sus siglas en inglés— sobre las prioridades, oportunidades y obstáculos que enfrenta la agenda. El relevamiento reúne las perspectivas de 103 integrantes de la comunidad global de CSO del organismo, con participantes de cinco continentes.
El principal resultado muestra una expectativa de continuidad, aunque bajo presión: el 63% de los consultados considera que el progreso global en sostenibilidad mantendrá su ritmo o se acelerará durante el próximo año, mientras que el 78% prevé que las condiciones geopolíticas y económicas dificultarán ese avance. Ambas respuestas pueden coexistir: los ejecutivos anticipan obstáculos sin considerar necesariamente que estos detendrán la transición.
El Foro interpreta este escenario como una “divergencia verde”, con sectores y mercados que avanzan a distintas velocidades. Según su lectura, el impulso dependerá cada vez más de las condiciones comerciales, la tecnología y la necesidad de fortalecer la resiliencia empresarial. Entre los encuestados, el 64% espera que los mercados emergentes desempeñen un papel de liderazgo creciente.
Las expectativas sobre los motores de la transición refuerzan esa interpretación. Para los próximos tres años, el 64% identifica una justificación económica más sólida de las iniciativas de sostenibilidad como un factor de impulso y el 56% señala la disponibilidad de tecnologías más económicas y aplicables. Solo el 7% espera que los acuerdos internacionales impulsen el progreso, mientras que el 68% identifica los retrocesos en las políticas o las señales regulatorias inconsistentes como un obstáculo.
Dentro de las empresas, el monitor también registra tensiones entre el cumplimiento y la creación de valor. El 65% de los CSO consultados señala que la sostenibilidad se percibe desde la perspectiva del cumplimiento normativo, mientras que el 41% indica que ya es reconocida como una fuente de crecimiento o valor para el negocio. Son percepciones recogidas entre los responsables de sostenibilidad, no respuestas directas de todos los integrantes de la alta dirección.
Para el Foro, el desafío consiste en incorporar la sostenibilidad a las decisiones que definen el desempeño de las compañías: inversiones, compras, diseño de productos, operaciones y gestión de riesgos. Esta es una interpretación del organismo sobre el papel de los CSO, diferenciada de los resultados cuantitativos de la encuesta.
La inteligencia artificial aparece como una herramienta con potencial y tensiones propias. El 73% espera que contribuya a acelerar el progreso en sostenibilidad, especialmente mediante el modelado de riesgos, la eficiencia en el uso de recursos y la medición. Sin embargo, el 77% identifica la intensidad energética y de recursos de su infraestructura como su principal impacto negativo, y el 68% menciona las brechas de habilidades como una restricción importante para su aplicación.
El informe también presenta el caso de Veolia, que utiliza IA para optimizar plantas de tratamiento de aguas residuales. Estas aplicaciones lograron reducciones del consumo eléctrico cercanas al 10%, mientras que el sistema de IA consumió menos del 1% de los ahorros brutos de energía obtenidos. El ejemplo ilustra la importancia de evaluar cada aplicación mediante resultados medibles: en estas instalaciones, el ahorro eléctrico superó ampliamente el consumo asociado al funcionamiento de la IA. Ese balance energético favorable no equivale, por sí solo, a una evaluación de todos sus impactos ambientales. Los datos del caso son independientes de las respuestas de la encuesta.
La adaptación climática constituye otra prioridad. El 85% de los participantes espera que gane relevancia en la agenda global de sostenibilidad durante los próximos tres años, y el 77% considera que la inversión privada será decisiva para ampliarla. No obstante, el 62% identifica la incertidumbre de las evaluaciones de costos y beneficios como una barrera para invertir. El desafío que plantea el Foro es traducir la prevención de pérdidas y la continuidad operativa en argumentos de inversión que puedan competir con proyectos de retorno más inmediato.
La encuesta se realizó entre el 10 de febrero y el 18 de marzo de 2026. Por su composición, el CSO Outlook ofrece una lectura de las expectativas de los miembros consultados de la comunidad del Foro. Sus resultados no constituyen una medición del desempeño efectivo de las empresas ni deben extrapolarse automáticamente al conjunto del sector privado.
