
El Directorio del Grupo Banco Mundial rechazó por primera vez en su historia los hallazgos de su propio mecanismo independiente de rendición de cuentas, al avalar a la Corporación Financiera Internacional (IFC) frente a las conclusiones del Compliance Advisor Ombudsman (CAO) sobre inversiones en microfinanzas en Camboya. La directora general del CAO, Janine Ferretti, renunció pocos días después, en una decisión que reabre el debate sobre la independencia del sistema de control de la institución.
El caso se originó en una denuncia presentada en febrero de 2022 por las organizaciones LICADHO y Equitable Cambodia en representación de 18 prestatarios camboyanos, vinculada a inversiones de la IFC por más de 400 millones de dólares en seis bancos e instituciones de microfinanzas que concentran cerca del 70% del mercado local. Tras una investigación que tomó varios años, el CAO publicó el 24 de junio un informe de 142 páginas en el que concluyó que la IFC no cumplió con las obligaciones de su Política de Sostenibilidad, en particular su deber de proteger a personas pobres y vulnerables, asegurar mecanismos de reclamo adecuados en las instituciones financiadas y prevenir impactos adversos sobre comunidades indígenas.
El Directorio de la IFC adoptó una posición distinta. En su comunicado oficial, sostuvo que no hubo incumplimiento de la Política sobre Sostenibilidad Ambiental y Social y aprobó un Plan de Acción de la Gerencia (Management Action Plan) que será monitoreado por el propio CAO. El plan contempla contratar a un facilitador local para asistir a los 18 denunciantes mediante reestructuración de préstamos, aplazamiento de pagos o ajustes de intereses, y apoyarlos en el acceso a los canales nacionales existentes, como el Centro de Protección al Consumidor Financiero y la línea de reclamos del Banco Nacional de Camboya. La gerencia argumentó que los prestatarios de microfinanzas no califican como «personas afectadas» según sus políticas, criterio que el Directorio respaldó.
La decisión generó cuestionamientos sobre el alcance de la autoridad del Directorio para revisar al CAO, en un momento sensible: el Grupo Banco Mundial anunció semanas atrás un plan para integrar sus tres mecanismos independientes —el CAO, el Panel de Inspección y el Servicio de Resolución de Disputas—, asegurando que no habría retroceso en sus estándares de rendición de cuentas. Organizaciones como Accountability Counsel, el Bank Information Center, LICADHO y Equitable Cambodia advirtieron que el caso sienta un precedente para futuras inversiones de la IFC en otros países.
