
El Reporte Integrado 2025 de Grupo Supervielle refleja un año atravesado por la volatilidad macroeconómica, con un resultado neto negativo y un ROE de -4,6%, en línea con las presiones que afectaron al sistema financiero argentino, en un contexto en el que la entidad mantuvo y profundizó su estrategia de sostenibilidad, integrada a la gestión del negocio y alineada con estándares internacionales como GRI, SASB y el marco de reporte integrado.
En materia ambiental, el grupo avanzó en la reducción de su huella operativa: el 42% de sus sucursales ya opera con energía renovable y se compensó el 100% de las emisiones del período anterior. Estas acciones se complementan con políticas de gestión de residuos y eficiencia energética que forman parte de su enfoque ambiental.
En el plano social, el foco estuvo puesto en inclusión y educación financiera. Durante el año se desarrollaron 11 iniciativas que alcanzaron a más de 20.000 personas, orientadas a mejorar el acceso y el uso de herramientas financieras.
La agenda de sostenibilidad también se extendió a la cadena de valor, con programas de formación en criterios ambientales, sociales y de gobernanza que alcanzaron al 68% de los proveedores estratégicos.
A nivel de gobernanza, la compañía mantuvo su integración de factores ASG en la gestión de riesgos y en la toma de decisiones, en un esquema que incluye análisis de materialidad y supervisión del Directorio.
El reporte confirma, además, la permanencia del grupo en el Índice de Sustentabilidad de BYMA por séptimo año consecutivo, como parte de su posicionamiento en el mercado local.
La gestión del riesgo ambiental en la cartera de crédito aparece todavía en una etapa de implementación, pero con algunos datos concretos: el banco evaluó 226 empresas bajo su política de riesgo ambiental y social, lo que representa aproximadamente el 45% de una cartera de 505 empresas identificadas como de alto riesgo por su actividad. Este enfoque forma parte de la integración de variables ASG en el análisis crediticio, especialmente en sectores con mayor exposición ambiental, incorporando estos criterios en los procesos de evaluación y seguimiento de financiamiento.
En un ejercicio con resultados financieros negativos, la compañía muestra continuidad en la implementación de su estrategia ambiental y social, incorporada a la gestión del negocio y a su enfoque de largo plazo.
