DD.HH. y Empresa

Incertidumbre comercial, aumento de la deuda pública e IA: los principales riesgos del empleo

La Organización Internacional del Trabajo presentó su informe de Tendencias Sociales y del Empleo 2026. El mismo ofrece un análisis detallado sobre la situación de los mercados laborales globales. 

El documento advierte sobre el estancamiento en la calidad del empleo, destacando el incremento de la informalidad y la persistencia de la pobreza laboral en las regiones menos desarrolladas. 

Asimismo, se examinan factores disruptivos como la integración de la inteligencia artificial, el impacto de las tensiones comerciales y los cambios demográficos que afectan la participación laboral. 

Cabe destacar que el informe advierte de la existencia de profundas brechas de género y las dificultades crecientes que enfrentan los jóvenes para acceder a puestos de trabajo dignos. 

Estancamiento y pobreza laboral

Aunque el desempleo parece estable, la calidad del trabajo está sufriendo un retroceso preocupante.

  • Ralentización del progreso: Entre 2015 y 2025, la pobreza laboral extrema solo disminuyó un 3,1%, frente al 15% del decenio anterior.
  • Cifras alarmantes: Para 2026, se estima que 284 millones de trabajadores vivirán en pobreza extrema (menos de 3 dólares al día). En los países de ingreso bajo, el 68% de los trabajadores se encuentra en condiciones de pobreza extrema o moderada.

El retorno de la informalidad

Tras años de mejora, la tendencia se ha invertido.

  • Crecimiento de la economía informal: Se prevé que 2.100 millones de personas trabajen en la informalidad en 2026.
  • Vulnerabilidad: Este tipo de empleo se caracteriza por la falta de protección social, derechos laborales limitados y una gran inestabilidad. El aumento se debe principalmente al crecimiento poblacional en regiones como África y Asia Meridional, donde la informalidad es predominante.

La paradoja de la Inteligencia Artificial (IA) y la Juventud

La IA presenta un riesgo inédito para los jóvenes con alta formación.

  • Riesgo de automatización: A diferencia de tecnologías previas, la IA afecta a ocupaciones de alta calificación. Los jóvenes con educación avanzada en países de ingreso alto podrían enfrentar mayores dificultades para acceder a su primer empleo debido a la automatización de tareas iniciales.
  • Situación de los «Ninis»: En 2025, el 20% de los jóvenes en el mundo no trabajaban, no estudiaban ni recibían formación, lo que representa a 257 millones de personas perdiendo oportunidades clave de desarrollo.

Productividad y salarios reales

Existe una desconexión entre lo que producen los trabajadores y lo que ganan.

  • Pérdida de poder adquisitivo: Los salarios reales aún no compensan las pérdidas sufridas por la inflación entre 2022 y 2024.
  • Brecha de ingresos: La participación de las rentas del trabajo en el PIB mundial (52,6% en 2025) sigue siendo inferior a los niveles previos a la pandemia (53% en 2019), lo que indica que los beneficios de la productividad no se están trasladando equitativamente a los salarios.

El Comercio como motor estancado

El comercio internacional solía ser una vía de escape hacia mejores empleos, pero hoy enfrenta obstáculos.

  • Incertidumbre comercial: Pequeños aumentos en la incertidumbre política pueden reducir los salarios reales en sectores integrados en cadenas de suministro, especialmente en el Sudeste Asiático.
  • Digitalización de servicios: Un dato positivo es el crecimiento de los servicios digitales, que se han duplicado en la última década y representan el 14,5% de las exportaciones mundiales, ofreciendo nuevas oportunidades de empleo formal.

Para conocer más sobre la situación actual, desde ComunicarSe, dialogamos con Gerson Martínez, Especialista Regional en Economía Laboral de la OIT.

A nivel general, ¿Cuál es el principal diagnóstico que realiza la OIT sobre el mercado laboral mundial en 2026?

El principal diagnóstico es que el mercado laboral mundial muestra resiliencia, pero no logra avances suficientes en trabajo decente. Aunque la tasa de desempleo se mantiene estable en un nivel históricamente bajo, persisten déficits importantes en calidad del empleo, con altos niveles de informalidad, pobreza laboral y desigualdades, especialmente en los países de menores ingresos.

¿Por qué la estabilidad de la tasa mundial de desempleo no implica necesariamente una mejora de las condiciones laborales?

Porque una tasa de desempleo estable puede coexistir con empleos de baja calidad. La OIT advierte que siguen aumentando la informalidad y la pobreza entre quienes trabajan, y que muchas personas continúan sin acceder a empleos decentes, por lo que el indicador de desempleo por sí solo no refleja la realidad del mercado laboral.

¿Cuáles son los principales riesgos que podrían deteriorar las perspectivas laborales mundiales?

El informe «Tendencias Sociales y del Empleo 2026» (Tendencias Sociales y del Empleo 2026 | International Labour Organization) identifica tres riesgos principales: la incertidumbre comercial y de políticas económicas, el aumento de la deuda pública y las disrupciones asociadas a la inteligencia artificial. Estos factores podrían afectar tanto la creación de empleo como la calidad del trabajo, incluyendo salarios, informalidad y pobreza laboral.

¿Por qué la OIT considera insuficiente el crecimiento actual de la productividad?

Porque el crecimiento de la productividad sigue siendo demasiado bajo para impulsar mejoras sostenidas en los ingresos y en la calidad del empleo, especialmente en los países de bajos ingresos, donde limita la reducción de la pobreza y la convergencia hacia mejores niveles de vida. 

¿Cómo podría la inteligencia artificial afectar el empleo en los próximos años? ¿Qué sectores o grupos de trabajadores podrían verse más afectados?

La OIT señala que la IA aún no ha transformado de manera significativa el empleo, pero sí está generando incertidumbre. Los grupos que podrían verse más expuestos son los jóvenes que buscan su primer empleo y los trabajadores altamente calificados, especialmente en ocupaciones vinculadas a tecnologías de la información y tareas con mayor exposición a la automatización.

¿Qué oportunidades puede generar la IA para el mercado laboral?

La IA tiene potencial para impulsar la productividad y crear nuevas oportunidades laborales, siempre que su adopción esté acompañada por políticas adecuadas de formación, desarrollo de habilidades y una transición que permita que esos beneficios se traduzcan en mejores empleos y condiciones de trabajo.

¿Cómo el desarrollo de la IA puede afectar los derechos laborales? ¿Qué políticas o acciones podrían implementarse para minimizar los riesgos?

La IA puede aumentar la incertidumbre sobre el empleo y modificar las demandas de habilidades, con impactos sobre la calidad del trabajo. La OIT plantea que es fundamental monitorear estos cambios y promover políticas de capacitación, fortalecimiento de las instituciones laborales y protección social para que la tecnología complemente el trabajo humano y no profundice las desigualdades.

¿Cuál de los problemas señalados por la OIT consideran más urgente resolver y por qué?

El informe «Tendencias Sociales y del Empleo 2026» (Tendencias Sociales y del Empleo 2026 | International Labour Organization) enfatiza que el desafío más urgente es reducir los déficits de trabajo decente. Esto implica enfrentar la informalidad, la pobreza laboral y la falta de empleos de calidad, porque el crecimiento económico por sí solo no está alcanzando para mejorar las condiciones de vida de millones de trabajadores.

¿Cómo pueden contribuir las empresas a reducir la informalidad y la precariedad laboral?

Las empresas pueden contribuir creando empleo formal y de calidad, invirtiendo en productividad, capacitación e innovación. El informe destaca que la formalización fortalece tanto la calidad del empleo como la competitividad de las empresas, favoreciendo relaciones laborales más estables y sostenibles.

¿Cómo deberían equilibrarse el crecimiento económico, productividad y protección laboral?

La OIT sostiene que estos tres elementos deben avanzar de manera conjunta. El crecimiento económico necesita ir acompañado por aumentos de productividad cuyos beneficios se distribuyan de forma equitativa, mediante instituciones laborales sólidas, protección social y diálogo social, para traducirse en más y mejores empleos.