
La mayor área protegida está en Pará, donde se ubica Carajás, la mayor reserva de mineral de hierro a cielo abierto del mundo, operada por Vale do Rio Doce. Se trata de 2,2 mil millones de árboles en un área de 1,5 millón de hectáreas. Carajás es un buen ejemplo de que es posible conjugar minería con protección ambiental. Aún extrayendo casi mil millones de toneladas de mineral de hierro, se ha logrado preservar 1,2 millón de hectáreas de ecosistemas tropicales.
Además de preservar y conservar áreas de ecosistemas naturales en distintas partes del planeta, también tiene un rol activo en la producción y diseminación de especies de la flora brasileña. En los últimos cinco años, ha plantado 6 millones de árboles de diferentes especies tropicales.
La Compañía es propietaria de la Reserva Natural de Linhares, un área de Mata Atlántica de 22 mil hectáreas, ubicada en el norte de Espírito Santo, donde desarrolla un amplio programa de investigación, involucrando preservación y conservación del ecosistema local, tecnología de silvicultura de especies de ese bioma y de recuperación de áreas degradadas.
Reconocida por Unesco como Sitio del Patrimonio Natural Mundial de la Costa del Descubrimiento, la Reserva tiene el mayor vivero de esquejes de Latinoamérica y actualmente su capacidad de producción anual es de 55 millones de unidades, de más de 800 diferentes especies tropicales.