La reputación en la Era de la Híper Transparencia
Un reciente informe del Centro de Ideas y Tendencias de LLORENTE & CUENCA describe cuáles son las claves y las habilidades necesarias para desarrollar una buena gestión del riesgo reputacional. Presenta una tipología de estrategias para la gestión del riesgo reputacional: La estrategia incipiente, la caótica, la falsa, y finalmente la estrategia efectiva.
Los máximos ejecutivos y los consejos de administración cada día están más interesados en gestionar estratégicamente el riesgo reputacional. Según la Encuesta sobre Riesgo de Deloitte (2013), el 56% de las compañías perciben la reputación como una gran prioridad en la gestión ejecutiva. No obstante, debido a su relativa novedad y la incapacidad para entender este concepto, muchos líderes y sus organizaciones no terminan de comprender cómo abrazarse a su “reputación”, por no hablar del “riesgo reputacional”.
En este informe, LLORENTE y CUENCA examina por qué, recientemente, se ha acelerado la carrera por comprender qué es el riesgo reputacional y ofrece un marco analítico para entender cómo abordar con efectividad la gestión del riesgo reputacional en una organización.
El objetivo final es dotar a las organizaciones de las herramientas necesarias para interpretar, delimitar, mitigar y transformar sus riesgos reputacionales en valor.
En el Manual del Riesgo Reputacional, Andrea Bonime-Blanc detalla dónde encaja el riesgo reputacional en el Gran Olimpo de la gestión de riesgos -tanto estructuralcomo sustancialmente-. En el gráfico 4 del Manual, aquí referido, se muestran cinco etapas de la evolución en la gestión de riesgos: únicamente en las últimas etapas del desarrollo (números 3 a5) se hace posible la gestión efectiva del riesgo reputacional.