
Entre los temas a abordar en la Reunión de los PNC de este año se proyecta una revisión de los avances en la conducta de las multinacionales después del desplome de un edificio en abril de 2013, conocido como Rana Plaza en Bangladesh, que terminó con 1.130 personas muertas, evidenciando las malas condiciones laborales de los trabajadores. El trágico episodio marcó un punto de inflexión en la comunidad internacional, respecto de los mínimos estándares éticos que las multinacionales deben cumplir en materia de prevención y resguardo a los trabajadores.
Las Líneas Directrices son recomendaciones que velan por impulsar un comportamiento empresarial responsable y comprometido con los derechos humanos, derechos de los trabajadores, resguardo al medioambiente, combate a la corrupción, tributación fiscal, entre otros temas, y están abiertas a la adhesión de países no miembros de la Organización.
Los encargados de aplicar las Directrices de la OCDE en cada país son los llamados Puntos Nacionales de Contacto (PNC), quienes difunden estos lineamientos y efectúan una mediación ante una eventual violación de esos principios, ya sea por una empresa extranjera en el país respectivo o viceversa.