
Según los autores, en las dos últimas décadas la brecha entre las tasas de empleo de hombres y mujeres se ha reducido en sólo 0,6 puntos porcentuales. La brecha de financiación para las mujeres empresarias se mantiene en un valor estimado de 285.000 millones de dólares. Las inequidades entre hombres y mujeres se han visto exacerbadas por los persistentes efectos de la crisis financiera mundial. Para resolver estos y otros desafíos se necesitará más que el apoyo del sector privado, lo que requerirá del liderazgo del mismo.
El informe muestra que la reducción de brechas entre hombres y mujeres en el sector privado conducen a beneficios empresariales y mejores resultados de desarrollo por igual. También muestran que el business case ofrece resultados a través de geografías, industrias y sectores.
“No sólo existe una clara necesidad social de cerrar la brecha entre hombres y mujeres en el sector privado, sino que también existe un sólido argumento comercial para hacerlo. Las soluciones inteligentes en función del género pueden ofrecer beneficios que van desde una mejor oferta de talento hasta un clima de inversión positivo que crea mercados para todos”, expresó Mary Porter Peschka, Directora de Soluciones de asesoramiento del IFC.