
Según informa Euronews, la novedad de este proyecto es que el cable de carga cuenta con su propio contador de luz. Este cable es además muy fácil de instalar. Los conductores del coche eléctrico deberán poseer uno de ellos eliminando así la costosa instalación de un sistema de carga en cada uno de los postes. De esta manera, tras haber pagado el servicio los conductores podrán recargar sus coches de forma rápida y sencilla.
El costo estimado del proyecto es de 400 euros por cada poste de luz que se adapte al sistema. En 2014 ya se convirtieron 100 postes y en 2015 la idea es multiplicar el número por 10.