La tercera parte de los trabajadores carecen de protección social en América Latina y el Caribe

26.08.2013 | América Latina

El 32,1% de los trabajadores ocupados urbanos no tienen ningún tipo de seguridad social. La OIT considera que la superación de esta brecha de cobertura no debe ser considerada como un gasto sino como una inversión en el bienestar, la estabilidad y la gobernabilidad. El tema será debatido en una reunión regional el 26 y 27 de agosto en Perú.


La OIT propuso a los países de América Latina y el Caribe poner en marcha estrategias para el desarrollo de Pisos de Protección Social, con el fin de garantizar atención de salud esencial y  seguridad básica de ingreso a la población más vulnerable que está excluida de los sistemas tradicionales. 

“La protección social no puede ser considerada como un gasto, estamos hablando de una inversión en el desarrollo y el progreso de nuestros países”, destacó la Directora Regional de la OIT, Elizabeth Tinoco, al referirse a la necesidad de enfrentar el déficit de cobertura.  

En esta región el 30% de los trabajadores ocupados no tienen ninguna cobertura de seguridad social, ya sea de ingresos o salud”.“Esta brecha de cobertura de la protección social contribuye a perpetuar la pobreza en la región”, agregó.

La protección social implica acceso a la asistencia médica y garantía de ingresos, en especial en caso de vejez, desempleo, enfermedad, invalidez, accidentes en el trabajo o enfermedades profesionales, maternidad, o pérdida del principal generador de ingresos de una familia

De acuerdo con un informe preparado por la OIT para la reunión regional que se realiza los días 26 y 27 de agosto en Lima, en América Latina y el Caribe los niveles de cobertura de protección social para los trabajadores ocupados urbanos alcanzan a 67,9% ya sea en salud, en pensiones o ambas.

Esto significa, según el informe, que 32,1% de esos trabajadores ocupados urbanos no tienen ningún tipo de cobertura de seguridad social.

Por otra parte, el informe también destaca que sólo 7 países de América Latina y 3 del Caribe cuentan con seguros de desempleo para mantener los ingresos de los trabajadores que quedan desocupados.

“Menos de 5% de los trabajadores de la región que quedan desempleados reciben las prestaciones de un seguro de desempleo”, dice el documento.

“La protección social es inversión en la infraestructura humana de nuestros países, y eso es tan o más importante que invertir en la infraestructura física”, dijo Tinoco, al argumentar que cuando las personas cuentan con garantías básicas “incluso mejora el crecimiento económico impulsado por mayor productividad y mejora de la estabilidad social”. 

La reunión regional convocada por la OIT y la OPS en Lima sobre “El rol de los Pisos de Protección Social en los sistemas integrales de seguridad social en América Latina y el Caribe” reúne a especialistas en el tema, así como a representantes de gobiernos y de organizaciones de trabajadores y de empleadores. 

El propósito del encuentro es servir de detonador para el intercambio de experiencias y de ideas para promover la adopción de estrategias destinadas al establecimiento de estos Pisos, que han sido concebidos “para facilitar la inclusión social de la población más vulnerable”. La estrategia de los Pisos no reemplaza a los sistemas de seguridad social existentes sino que los complementa “como un mecanismo para incluir en esas estrategias situaciones y grupos de población que aún no cuentan con protección, y que por lo tanto han sido excluidos de los ciclos de desarrollo económico y social”.

Los sistemas tradicionales no lograrán universalizar la cobertura de la protección social, lo que podría incidir directamente en la pobreza, en especial si se considera la evolución demográfica de la región, comentó Tinoco.

Según explicó la estrategia de los Pisos no debe ser vista y equiparada con programas asistencialistas pues va más allá de esa visión. “Se trata de una combinación de políticas de impacto social, incluyendo las que tienen que ver con regímenes contributivos, universales, asistenciales, mixtos, políticas activas del mercado de trabajo, programas de empleo, y otros”.