Paraísos fiscales, empresas y desigualdad social

03.07.2018 | Transparencia

Diversos organismos internacionales vienen advirtiendo que los paraísos fiscales y la elusión impositiva de las empresas multinacionales están entre las principales causas de la desigualdad en el mundo. 


Casi la mitad del comercio mundial tiene lugar entre matrices y filiales de las empresas transnacionales quienes  fijan de motu propio los precios de las transacciones buscando los mercados con menores impuestos. 

- Las maniobras empresarias, muchas veces dentro de la legalidad, costaron a América Latina unos 765.000 millones de dólares entre 2004 y 2013.

- Según los datos del Banco Mundial, los ingresos del impuesto a la renta de las sociedades aportan alrededor de 8% de la recaudación tributaria en los países desarrollados y 16% en los países en desarrollo. 

- El FMI calcula una pérdida de ingresos cercana a los 200.000 millones de dólares o 1,3% del PBI, para países no pertenecientes a la OCDE y de entre 400.000 y 500.000 millones de dólares, o alrededor de 1% del PIB, para los países de la OCDE.

La globalización de las finanzas abrió un abanico infinito de oportunidades de elusión para las multinacionales. Las multis concentran grandes beneficios en los paraísos fiscales, ayudados por una pléyade de intermediarios, bancos, consultorías y estudios de abogados.

En su libro “La Riqueza oculta de las Naciones” el economista Gabriel Zucman calcula que el 40% de las ganancias de las multinacionales se trasladan artificialmente a paraísos fiscales.

Según Oxfam, la utilización de territorios "offshore" se multiplicó por cinco en Latinoamérica en los últimos 15 años, en un contexto de internacionalización de las economías.

Las prácticas tributarias abusivas de muchas empresas multinacionales han provocado en los últimos tiempos la indignación de la opinión pública y llevado a varios gobiernos y parlamentos a investigar a muchas de las corporaciones más emblemáticas del mundo. 

Las investigaciones fueron mostrando a la luz la agresiva ingeniería fiscal de las grandes transnacionales, así como la competencia tributaria en la que entran los países para atraer sus inversiones.  El símbolo máxima de esta competencia impositiva es el clásico “paraíso fiscal”, que puede ofrecer tasas bajas o nulas, una amplia red de zonas económicas especiales con generosas exenciones sobre impuestos directos, así como diversas ventajas tributarias. Estos beneficios están acompañados por el secreto para proteger a los propietarios e impedir que las autoridades financieras y regulatorias de otros países verifiquen la situación patrimonial u otros aspectos de las empresa.

Las recientes filtraciones de los «Panamá Papers», los «Bahamas Leaks» y, más recientemente, los «Paradise Papers» han revelado el alcance global de estas redes, habilitadas por una cadena de bancos y firmas de contadores y de asesores jurídicos. 

Desde la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional (ICRICT) creen que propuestas de reforma de la OCDE, aunque ayudan en los márgenes, no contribuyen a resolver el desafío básico de garantizar que las multinacionales paguen impuestos donde sus actividades económicas realmente transcurren y crean valor.

El ICRICT cree que la OCDE no debería ser el único órgano donde estas discusiones tengan lugar y realiza un llamado para que la tributación internacional sea colocada bajo la égida de la ONU, la única que puede proporcionar legitimidad a normas para coordinar un elemento tan central en la soberanía de todos los Estados.

Añadir nuevo comentario