SBTi flexibiliza su estándar Net-Zero y abre una nueva etapa para la acción climática empresarial

La iniciativa global de objetivos climáticos basados en ciencia (SBTi) presentó la nueva versión de su estándar corporativo de cero emisiones netas (Net-Zero Standard V2.0), una actualización que busca acelerar la acción climática empresarial mediante un enfoque más flexible para las compañías que avanzan en sus procesos de descarbonización.

La nueva norma introduce cambios significativos respecto de la versión anterior. Entre ellos, propone distintas vías para abordar las emisiones de la cadena de valor (Alcance 3), uno de los principales desafíos para las empresas, e incorpora mecanismos para reconocer acciones de mitigación más allá de la cadena de suministro. También contempla un enfoque basado en “mejores esfuerzos” para aquellas organizaciones que enfrenten barreras demostrables para reducir determinadas emisiones.

Según la SBTi, la actualización responde a la necesidad de pasar de una etapa centrada en la fijación de metas a otra enfocada en la implementación efectiva de planes de transición climática. La organización sostiene que los cambios permitirán aumentar la adopción de objetivos alineados con la ciencia sin comprometer la integridad ambiental de los compromisos.

La revisión del estándar llega, además, después de un período de fuertes cuestionamientos a la propia iniciativa. En 2024, la SBTi quedó en el centro de una controversia global tras abrir el debate sobre el posible uso de créditos de carbono para abordar emisiones de Alcance 3. La propuesta generó críticas de organizaciones ambientales, expertos climáticos e incluso de algunas de las entidades vinculadas a la gobernanza de la iniciativa, que advirtieron sobre el riesgo de que las compensaciones sustituyeran las reducciones reales de emisiones.

En ese contexto, la publicación del Net-Zero Standard V2.0 será observada de cerca por empresas, inversores y organizaciones de la sociedad civil. Para sus defensores, la nueva versión ofrece herramientas más realistas para acelerar la transición corporativa. Para sus críticos, la clave estará en determinar si la mayor flexibilidad mantiene el rigor científico que convirtió a la SBTi en una de las referencias más influyentes para los compromisos climáticos empresariales.

Con más de 11.000 empresas utilizando sus metodologías para establecer objetivos de reducción de emisiones, la nueva versión del estándar podría redefinir la manera en que el sector privado aborda el camino hacia las emisiones netas cero durante la próxima década.