
«La actividad de esta empresa papelera no sólo está destruyendo los bosques, sino que está condenando a la extinción a especies emblemáticas como el orangután o el tigre de Sumatra. Selvas tropicales y zonas de turberas –que son grandes reservas de carbono, además de ser el hábitat de especies amenazadas– se están destruyendo para fabricar cajas de juguetes. El juego y la diversión no pueden construirse a costa del futuro de los bosques», dicen desde Greenpeace.
La ONG puso en marcha una campaña de protesta desde su sitio web, donde invita a los ciudadanos a escribirle al CEO de Mattel, Robert Eckert para solicitarle que detenga la mala práctica.