Giro histórico en EE.UU.: La SEC propone derogar formalmente sus reglas de divulgación climática

Bajo el argumento de que exceden su mandato legal y generan costos excesivos para las empresas, la Comisión de Bolsa y Valores estadounidense inició el proceso formal para dejar sin efecto la normativa aprobada en 2024. El nuevo presidente del organismo, Paul Atkins, busca reinstaurar la «materialidad financiera» como único eje regulatorio, desatando fuertes críticas en el ala demócrata y sectores ambientalistas.

En un movimiento que marca un quiebre definitivo en la agenda de reportes ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) en los Estados Unidos, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés) propuso formalmente la rescisión total de sus normas de divulgación de información relacionada con el clima para empresas públicas.

La decisión, anunciada oficialmente el 29 de mayo de 2026, busca desmantelar una de las regulaciones más debatidas de los últimos años, aprobada originalmente en marzo de 2024. Aquella norma exigía a las corporaciones detallar de forma exhaustiva sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), la gestión de sus riesgos climáticos y el impacto financiero de los fenómenos meteorológicos extremos en sus balances.

El camino de esta normativa estuvo signado por el conflicto desde su nacimiento. Apenas un mes después de su aprobación en marzo de 2024, la propia SEC se vio obligada a suspender temporalmente la aplicación de las reglas ante la oleada de demandas judiciales presentadas por estados republicanos y cámaras empresariales, consolidadas ante la Corte de Apelaciones del Octavo Circuito.

Como era de esperarse, la decisión de la SEC no tardó en polarizar el escenario político y económico de Washington, despertando severas críticas entre los defensores de la transparencia ambiental, quienes sostienen que el riesgo climático es intrínsecamente un riesgo financiero.

Una de las voces más contundentes en contra de la medida fue la del senador demócrata Ed Markey, un histórico referente de la agenda legislativa ambiental en el Capitolio. Markey arremetió de forma directa contra el viraje regulatorio del organismo:

«La propuesta de la SEC de rescindir las reglas de divulgación climática es el resultado de años de trabajo de los contaminadores corporativos para retrasar, desarmar y diezmar las reglas destinadas a proteger las inversiones de las personas contra modelos de negocio arriesgados. La seguridad de las jubilaciones y los ahorros no debería ponerse en riesgo para proteger el secreto de las empresas», sentenció el senador.

La justificación de la SEC para dar marcha atrás se centra en una reinterpretación estricta de sus facultades legales y en el impacto económico sobre el sector privado. Según detalló el organismo en su propuesta de rescisión, las reglas de 2024 «exceden el alcance de la autoridad estatutaria de la agencia».

«Las obligaciones de divulgación de la SEC deben cumplir con la autoridad legal de la Comisión, guiarse por la materialidad como nuestra Estrella del Norte, evitar el efecto práctico de dictar el comportamiento corporativo y ser impuestas únicamente cuando los beneficios esperados justifiquen los costos y burdens probables», declaró el actual presidente de la SEC, Paul S. Atkins.

Argumentos clave para la rescisión total

La propuesta del regulador estadounidense enumera cuatro pilares fundamentales por los cuales considera indispensable dar de baja la normativa vigente de manera íntegra, incluso si se argumentara que cuenta con facultades legales para mantenerla:

Inconsistencia con el enfoque tradicional: La SEC sostiene que las normas climáticas obligan a un enfoque genérico en lugar de un análisis específico por empresa basado en la materialidad, lo que debilita el interés general de emisores e inversores.

Desviación del mandato original: Se argumenta que las exigencias climáticas se desvían de los objetivos históricos de las leyes de valores para ingresar en terrenos de política ambiental.

Costos desproporcionados: El organismo afirma que la recopilación de estos datos impone costos financieros y administrativos sustanciales a las empresas públicas y a sus accionistas, los cuales no se justifican por el valor informativo real que aportan.

Obstáculo para la formación de capital: Para la SEC, la complejidad regulatoria va en contra de su misión de facilitar la formación de capital y promover que más compañías busquen cotizar en los mercados públicos.

¿Qué implicancias tiene para la sustentabilidad corporativa?

Para las empresas globales de América Latina y otras regiones que miraban el espejo de Wall Street para alinear sus estrategias de reporte, este anuncio ratifica la profunda fragmentación global en materia de estándares de sustentabilidad.

Mientras que la Unión Europea avanza decididamente con la Directiva de Informes de Sostenibilidad Corporativa (CSRD) y los mercados internacionales adoptan progresivamente las normas del Consejo de Normas Internacionales de Sostenibilidad (ISSB), Estados Unidos oficializa un repliegue regulatorio federal. De este modo, la transparencia climática en el mercado estadounidense volverá a depender de las demandas voluntarias de los grandes fondos de inversión y de legislaciones estatales específicas, como las estrictas leyes de transparencia climática vigentes en el estado de California.