Sólo el 35% de los bancos europeos tiene una estrategia climática alineada con el Acuerdo de París

28.04.2020 | Cambio Climático

En los últimos tres años, el sector bancario europeo ha progresado lentamente en la lucha contra la crisis climática, según una nueva investigación realizada por la organización de inversión responsable ShareAction.


La mayoría de las estrategias de los bancos europeos sobre el cambio climático no están alineadas con los objetivos del Acuerdo de París: solo el 35% de los bancos encuestados afirman que sus estrategias están alineadas con la limitación del aumento de temperatura global a 2°C o menos. El dato, se desprende de la reciente investigación realizada por la organización de inversión responsable ShareAction. El objetivo es analizar el progreso de los bancos desde 2017, cuando se realizó el último informe.

Para su elaboración, 19 de los 20 bancos más grandes de Europa enviaron información a la organización, que fueron calificados según su desempeño en la lucha contra el cambio climático. En este estudio, el puntaje promedio alcanzado es de solo 39,9%.

Ningún banco logró ingresar en la categoría de "mejores prácticas" y solo el 10% afirma estar alineado con el objetivo de mantener el calentamiento a 1.5°C.

BNP Paribas encabeza el ranking con un puntaje de 63,2%. En contra posición, los bancos con los puntajes más bajos, incluida la italiana Intesa Sanpaolo, muestran un bajo esfuerzo para frenar los efectos nocivos de sus actividades en el clima. Asimismo, Credit Suisse, Commerzbank y UniCredit obtuvieron la clasificación de "business as usual".

De manera positiva, se destaca el trabajo de Lloyds Banking Group, subiendo desde el último lugar, en la primera edición de 2017, hasta el segundo puesto en el ranking actual. Demostrando que es posible mejorar las prácticas sobre el cambio climático.

En promedio, los bancos encuestados tienen el peor desempeño en la sección de evaluación y gestión de riesgos climáticos (29%), que incluye su posición sobre el financiamiento de energías pesadas en carbono como el carbón, las arenas bituminosas y otros combustibles fósiles.

Aunque los bancos han dejado de proporcionar financiamiento para proyectos de minería de carbón y la energía proveniente de la misma, todavía no terminaron con el financiamiento corporativo general para las empresas pesadas de carbón.

Por otro lado, algunos bancos han comenzado a introducir exclusiones para algunas formas de petróleo y gas no convencionales, incluidas las arenas bituminosas y la perforación en el Ártico, pero faltan políticas sobre los clientes convencionales de petróleo y gas.

Por su parte, los inversores comienzan a desafiar cada vez más a los bancos en sus políticas de combustibles fósiles, como lo demuestra la resolución de los accionistas coordinada por ShareAction que se presentó recientemente en Barclays. Solicitando que Barclays publique un plan para eliminar gradualmente su provisión de servicios financieros (incluyendo financiamiento de proyectos, financiamiento corporativo y suscripción) a compañías del sector energético y a empresas de servicios de gas y electricidad que no están alineadas con los objetivos de Acuerdo de París.

De manera positiva, todos los bancos encuestados están buscando ampliar el financiamiento verde y desarrollar una gama de productos y servicios bajos en carbono, desde hipotecas verdes hasta bonos verdes. Sin embargo, los esfuerzos se demoran por los desafíos en términos de definir la calificación "verde", la falta de datos a nivel de empresa y proyecto, y los mayores costos de transacción.

Además, para que los esfuerzos en las finanzas verdes sean exitosos, los bancos deben asegurarse de que su enfoque del cambio climático sea consistente en todo su negocio.

Advierten del riesgo de continuar financiando los combustibles fósiles, ya que podría opacar los impactos positivos del financiamiento de soluciones bajas en carbono.

Desde ShareAction, indican que los bajos resultados reflejados deberían ser una preocupación real para los accionistas, clientes y reguladores: el incumplimiento de los objetivos climáticos empeorará los efectos del cambio climático, incluido un aumento de las sequías, las inundaciones y los fenómenos meteorológicos extremos. A su vez, tendrá impactos negativos en las carteras de los bancos en los próximos años.

"Los resultados de nuestra investigación no podrían ser más claros: el sector bancario europeo se está moviendo a un ritmo glacial en la crisis climática, fallando accionistas, clientes, y la sociedad en general”, señala Sonia Hierzig, jefa conjunta de Investigación y Estándares del Sector Financiero en ShareAction y autora del informe. “Esperábamos que se hiciera un progreso mayor desde nuestra última evaluación hace tres años. Aunque algunos bancos demuestran una práctica líder en ciertas áreas, las acciones de algunos bancos abren el riesgo de una acción formal de los accionistas, como se vio en Barclays este año”.

Con la situación actual, del Covid-19, el sector bancario tiene un papel importante que desempeñar y dar respuesta. Sin embargo, los bancos también tienen un papel que desempeñar para abordar el cambio climático y los riesgos sistémicos que esto representa para el sector y la economía.

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